Muchas veces nos encontramos con situaciones en las que las circunstancias parecen favorables, donde la decisión es fácil de tomar y se espera que todo ocurra sin contratiempos… pero algo pasa que todo sucede al revés y el resultado final lejos está de lo que originalmente nos planteamos.

Por el contrario si al revisar las posibilidades, problemas a los que habría que enfrentarse, cosas que tendremos que aprender para tener apenas una idea de lo que se trata el problema y otro montón de detalles que parecen imposibles, ¿apostaríamos a ganar?

No se sabe cuándo exactamente se le haya ocurrido a la gente de Apple hacer el iPhone, pero en el momento que comenzaron a trabajar en ese dispositivo todo el panorama parecía estar en contra, o al menos así lo muestra el autor de otro blog con el que me topé en la mañana:

CounterNotions: iPhone, the bet Steve Jobs didn’t decline